Esa onda de palabras que provenía del antiguo hermético resonó, y el lugar donde se encontraban Audrey y Hwyn Lambis se oscureció ligeramente.
Como si alguien pasara por allí, cubriéndose una ventana cercana, dejándola rápidamente lejos.
Como si alguien pasara por allí, cubriéndose una ventana cercana, dejándola rápidamente lejos.
Cuando la luz volvió a su normalidad, la isla de consciencia asediada por el tormento mental que antes estaba dominada por Audrey ahora pertenecía a Hwyn Lambis. La intrusión en sus mentes se había invertido.
"¡Carraspeador!"
Este hechizo era elaborado con materiales del "Taladro del Tiempo" de Amún, y el poder de la "Foca". Permite robar un pequeño trozo de destino del objetivo durante un breve período posterior. Intercambia el futuro del usuario con el del objetivo!
Este hechizo era elaborado con materiales del "Taladro del Tiempo" de Amún, y el poder de la "Foca". Permite robar un pequeño trozo de destino del objetivo durante un breve período posterior. Intercambia el futuro del usuario con el del objetivo!
Audrey había obtenido este hechizo cuando trataba a Hjörvar Thorisson de una crisis mental, al pagarle a Gehrman Sparrow. Con su ayuda, Audrey conectó su barrera de conciencia a punto de quebrarse con la mente de Hwyn Lambis. De él, obtuvo el control sobre el "Tormento Mental", abriendo el camino para modificar directamente las mentes de los objetivos.
En ese instante, la situación se volvió favorable a Audrey. Sin embargo, esta ventaja duraría solo un breve tiempo.
Audrey no dudaba en admitir que si no hubiera previsto sus posibles desastres anteriores, probablemente no habría pensado en usar el "Carraspeador". Ahora, con los ojos cerrados y una expresión tranquila, comenzó a manipular la mente de Hwyn Lambis.
"¡Espera en la residencia de Grellint!", dijo Audrey suavemente.
Era imposible que hubiera rechazo claro a este nuevo comando. La influencia sobre Hwyn Lambis se mantuvo firme, aunque él intentaba resistirse.
Era imposible que hubiera rechazo claro a este nuevo comando. La influencia sobre Hwyn Lambis se mantuvo firme, aunque él intentaba resistirse.
"Aceptaré tu petición", respondió Hwyn Lambis con una mirada desorientada.
Audrey, sin alivio visible, insistió:
"Tu melodía calmará tu mente en un cuarto de hora. Estarás listo para encontrar a Audrey cuando suene."
Las palabras fueron pronunciadas suavemente y con mucha convicción. Hwyn Lambis, ahora completamente hipnotizado por la lujosa y brillante mirada de Audrey, se encontraba bajo su control.