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Capítulo 123: "Fondo del mar (1/2)

Esa gigante que mordía las piernas humanas, con ojos liséntes y llenos de venas rojas, en realidad no era más que una ilusión mental. Su existencia era fruto de fuertes emociones generadas por algún ser vivo o varios.
Estas emociones extremadamente intensas se filtraron al inconsciente subyacente, expandiéndose hacia el entorno imaginario y sedimentándose gradualmente en forma de un recuerdo. No todas las emociones y conciencias pueden quedar grabadas; la mayoría son borradas por el tiempo o diluidas por lo que llaman "agua". Sólo aquellas muy intensas o repetidas con frecuencia logran persistir.
Y una vez convertida en un recuerdo, se convierte en una gota de agua en el océano colectivo inconsciente. Puede influenciar a otros seres vivos de la misma especie, grabándose en su memoria y en sus almas.
Por lo tanto, esta supuesta gigante no era más que una figura borrosa con muchos detalles llenos de subjetividad. Normalmente, esto no habría causado un colapso psicológico a Leonard y Audrey, pero el miedo extenso y desbordante que la acompañaba parecía real, infundiendo temor en cada ser vivo.
Esto era lo peligroso del océano colectivo inconsciente. No venía de la fuerza o el rango, sino de las emociones e impresiones grabadas profundamente.
En ciertos casos, si se encontraban con una criatura de un rango elevado o la huella de algún dios, podrían ver directamente su forma real. Pero los resultados serían adversos: pérdida de la razón o contaminación espiritual.
Clayborne vio a la gigante azul grisácea acercarse y rápidamente se controló emocionalmente. Luego utilizó un "hechizo" para disimular su apariencia.
Este hechizo cambió el aspecto de Leonard y Audrey, que ahora veían a la gigante como una figura común, desprendiendo menos miedo y violencia.
Entonces, Leonard extendió la mano mientras hablaba en tono serio: "Luz".
Una luz brillante inundó al gigante, que comenzó a disiparse rápidamente.
El "Cruz de Inocencia" era capaz de purificar las huellas mentales residuales. Clayborne lo había llevado con la intención de usarlo para este propósito.
Durante el proceso, Audrey y Leonard sintieron un vértigo al verse inmersos en una profunda angustia, sus mentes a punto de colapsar. Pero Audrey utilizó su "calma" para mantenerse estable.
Mientras Clayborne se despedía con la cruz y la botella rojiza, anunció: "¡Luz!"
La luz fulgurante envolvió al gigante, que se disipó rápidamente. “Cruz de Inocencia” era capaz de purificar las huellas mentales residuales.
Audrey y Leonard habían sido testigos directos del proceso, sintiendo un temor intenso. Audrey, en su mente, decía: "¡Realmente es inquietante! ¿Eso son gigantes mitológicos?"
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