En el medio del tren de vapor, una habitación sencilla.
Un joven de cabello castaño largo y alto, con un rostro hermoso, estaba sentado en una silla de madera dura, mirando la emblema triangular, sus manos juntas y ojos cerrados, rezaba con fervor.
En su mesa, a su lado, había un muñeco hecho de piezas metálicas. Detrás del muñeco, las luces se teñían de un tono misterioso y parecían entrelazarse.
De repente, el joven abrió los ojos y miró hacia otro lado.
Una figura apareció en la sala de manera inesperada.
En sus ojos azules, la figura era solo una onda invisible, una espiral sin forma con un sombrero de seda y un chaqueto negro. En su interior, un grupo de vermes transparentes se movían constantemente.
"Germain Sparrow." El joven pronunció el nombre calmadamente.
Todos los objetos alrededor comenzaron a flotar, pero no había viento en la habitación.
Klein tocó su sombrero y reveló su rostro humano:
“¿Cómo me llamas?”
El joven asintió:
"Bonaventura Gustaf."