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Capítulo 46: Máquina de hacer deseos automatizada (2/3)

Después de unos segundos, Jasmina se sentó en un lugar limpio junto al borde de la calle, mirando fijamente hacia la plaza sin hablar con nadie.
No sé cuánto tiempo pasó, pero de repente sintió que alguien estaba cerca. Era un joven vestido con un largo abrigo negro y sombrero alto, como si fuera un mago de circo.
La Plaza Municipal está ahí… Jasmina quería advertirle algo, pero sus labios se movieron sin emitir sonido.
No quería hablar con nadie.
Pero el joven caminó hacia ella, le quitó el sombrero y se inclinó ligeramente, preguntándole:
"Señorita, ¿sabe para qué sirve este aparato?"
Aparato… Jasmina levantó la mirada, algo confundida, siguiendo la dirección del joven.
Una pequeña maquinaria de color cobre y con varios trozos de vidrio no transparente se encontraba en la luz del farol a gas.
Las piezas como engranajes, arandelas, tornillos y tubos metálicos estaban expuestas. Era muy brusca.
Jasmina levantó la mirada, asintió y dijo que no sabía para qué era el aparato.
También expresaba su deseo de no hablar con nadie más.
"Se llama 'Máquina Automática de Voluntades'," dijo sonriendo el joven. "Es mi invención, puede realizar las voluntades del manipulador automáticamente. Olvidé presentarme, me llamo Merlin Hermes, un mago errante."
"Máquina Automática de Voluntades"… Jasmina podía entender cada palabra pero no sabía cómo formar una oración con ellas.
"Podrías probarlo," dijo sonriendo como si se tratara del primer usuario. "Es gratis para ti."
Jasmina movió la cabeza para negarse a interactuar.
Pero Merlin Hermes no desistió, mirándola y diciendo:
"Puedes pedir una voluntad que te permita volverte a tu forma original, por ejemplo."
Estas palabras le dieron un golpe en el corazón. Se puso de pie y se alejó con prisa, intentando huir.
Sospechaba que ese joven había visto su rostro actual.
"¿No lo pruebas para saber si tus deseos se podrían realizar? No necesitas pagar nada," dijo Merlin Hermes mientras observaba el movimiento de Jasmina. Hablaba a un ritmo moderado.
El paso de Jasmina se volvió más lento y finalmente se detuvo. Si pudiera volver a ser como antes, incluso si eso significara gastar una suma considerable, estaba dispuesta a hacerlo.
Pero sabía que su deseo más profundo no era alcanzable con dinero.
No necesitas pagar nada… es gratis probarlo… ¿Y si se realiza? Las ideas de Jasmina comenzaron a revolverse, como si estuviera luchando contra un demonio.
"¿De verdad?" preguntó sin tono en su voz.
Merlin Hermes señaló la maquinaria:
"Puedo alejarme 10 metros. Solo tienes que lanzar tu voluntad cuando giro este manivela."
Jasmina asintió y, tras unos momentos de reflexión, decidió probarlo.
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