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Capítulo 61: Tres propuestas (2/3)

Sin embargo, este plan tiene problemas. La interacción se limita y no llega al nivel diario completo; además, la frecuencia y intensidad de estas interacciones también son bajas.
Si elegiera este plan, Klein tendría que invertir medio año o más solo en el ritual.
Para garantizar las cadenas de vida comienzasen a terminar, podría usar trucos. Por ejemplo, caídas de meteoritos, terremotos y erupciones volcánicas podrían hacer que todos los secuaces alcanzaran sus finales. Este escenario es plausible.
Entre el extremo radical y el conservador, Klein tenía una solución intermedia: simular una ciudad existente, donde cada Secuaz se correspondiera con un habitante de la ciudad original, luego eliminar esa ciudad o ocultarla para mantener el suministro.
Con la "Sábana" que le proporcionaba las características del "Servidor Misterioso", Klein podría conectar un punto en el tiempo y espacio de la ciudad original a Secreto. Esto haría que la ciudad de Secreto fuera una faceta oscura de la original, con los visitantes encontrando Secuazes en su lugar.
Durante este proceso, Klein enviaría a sus Secuazes como visitantes, manteniendo interacciones con sus pares humanos para que los verdaderos visitantes se integraran sin problemas al regresar a la realidad.
En resumen, dos vidas se desarrollaban simultáneamente en una ciudad, pero nadie lo notaría. Solo algunos podrían sospechar de detalles extraños y pasaría por alto.
Esto era consistentemente misterioso e encajaba con el "Misterio" de la magia.
Sin embargo, este plan también tiene sus problemas: las vidas de los Secuazes se semejan mucho a las humanas, perdiendo su independencia lo que afectaría al ritual.
¡Tap-tap! Klein golpeó su mesa antigua con los dedos, indeciso entre la segunda y tercera propuesta.
Tras unos minutos, eligió el segundo plan, prefería gastar más tiempo antes de comprometer las vidas inocentes.
"Probablemente Chalura y Antígono eligieron la opción tres..." Klein suspiró mientras se preparaba para regresar a la realidad.
Entonces, miró en la pila de objetos, considerando si debía enviar un Oráculo para que la Ciudad de Plata modificara las descripciones sagradas.
Para una divinidad, el Libro Sagrado no era algo importante; su principal uso era facilitar la predicación y aumentar el número de clavos. Klein ya había deducido esto desde los textos del Sacrario Nocturno y el Libro de las Tempestades: el contenido mayoritario alababa a las divinidades, desvelando su bondad.
Si en los tiempos antiguos, la imagen del dios influenciaba negativamente a sus seguidores, hoy, con las imágenes simbólicas reemplazando a las figurillas, ya no había ese riesgo; incluso dioses como Nocturna o el Señor de las Tormentas se declaraban abiertamente los hijos del creador primordial sin temor a que eso reavivara sus propios impulsos.
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