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Capítulo 19: Entrenamiento cruel (1/2)

Capítulo 19: Entrenamiento Crudo
La mañana estaba bañada en un leve y tenue rocío blanco que envolvía el macizo posterior, permaneciendo sin levantarse. Un viento ligero soplaba, trayendo con él un ruido extraño de contacto físico.
En una pequeña y oculta copa de arboleda en lo alto del macizo posterior, Xiao Yan se agarraba firmemente a la tierra con sus pies, los dedos entrelazados con fuerza. Su frente estaba cubierta por gotas frías de sudor. Sólo llevaba un short y su cuerpo desnudo presentaba numerosas marcas azules oscuras.
Detrás de Xiao Yan, en forma de espíritu, Old Medicine Herb sentado en una gran roca. Su cara mostraba seriedad mientras observaba a Xiao Yan que mantenía los dientes apretados. Con un ligero movimiento de su mano, el aire vibró ligeramente y una fina hilera de chakra rojo salió disparada hacia la espalda de Xiao Yan.
Con el golpe del chakra en su hombro, Xiao Yan sintió como si sus piernas se debilitaran. Su cara se contorsionaba con un tic en los labios mientras aspiraba aire frío entre ellos. Los dolores ardientes y punzantes a su hombro le atravesaban el corazón.
Después de unos momentos de dolor intenso, el chakra comenzó a correr rápidamente por su cuerpo. El chakra, estimulado por los dolores, parecía más vital que en días normales. Fluyendo por los meridianos y acupuntura en su hombro, se filtraba lentamente en sus huesos y músculos, fortaleciéndolo sin cesar.
—¡De nuevo! —Xiao Yan, con cara de niño, mostró firmeza mientras gritaba.
Old Medicine Herb asintió con una sonrisa satisfecha en su rostro curtido. Con un movimiento de su mano, el chakra rojo volvió a dispararse.
—Pum, pum, pum… —un ruido agobiado y doloroso retumbaba dentro del pequeño bosque.
Old Medicine Herb golpeaba con precisión. Cada ataque era justo en el límite de lo que Xiao Yan podía soportar sin hacerle daño grave a él, pero le proporcionaba un verdadero dolor.
El dolor punzante en su cuerpo hizo que la cara de Xiao Yan se deformara en dolor. Con cada golpe del chakra, las marcas azules se acumulaban en su cuerpo.
—Pum! —un rayo de chakra disparó y Xiao Yan, que parecía un poste, finalmente llegó a su límite, cayendo al suelo debido a la debilidad.
Respirando agitadamente por unos momentos, Xiao Yan limpió el sudor de su frente. Alzando la cabeza, sonrió con dificultad: —Maestro, ¿cómo estuve?
—No está mal. Hoy soportaste 84 golpes de chakra, mucho mejor que las nueve veces hace un mes y medio… —Old Medicine Herb asintió con una sonrisa en su rostro seco, sus ojos mostrando algo de admiración. En los últimos meses, la resiliencia mostrada por Xiao Yan había superado sus expectativas. Al parecer, incluso consideraba que 70 golpes eran el límite de Xiao Yan, pero éste lo superó hasta las 84.
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