Inicio > Fantasia oriental > Rompiendo el firmamento > Capítulo 46: Vexóndreo Viao Yan

Capítulo 46: Vexóndreo Viao Yan (2/2)

Solo unas palabras, pero el rostro pálido de Xio Yan se oscureció.
Los pechos subían y bajaban con cada respiración. Xio Yan dijo en un tono desinteresado:
—¿Sabes por qué vine aquí? —Xio Yan preguntó.
—¡Para castigarte! —Xio Yan rió de manera indiferente, moviendo su mano para rascarse la nariz.
—Te hice daño a tu hermano pequeño con un puñetazo. Ahora se encuentra tumbado en la cama y no puede moverse. Como es mi hermano, no puedo permitir que sea atacado sin resistencia —Xio Yan dijo mirándola fríamente.
Xio Yan sonrió irónicamente.
—¿Entonces piensas que debería haber estado inmóvil mientras tu hermano me golpeaba? ¿Que iba a dejar que te rompiera el brazo?
Xio Yan puso su labios y miró fijamente a Xio Yan, aún con odio en los ojos.
—¡Cuando rompas mi brazo, posiblemente te lamentarás por mí durante unos minutos antes de olvidarte de todo! ¡Eres una estúpida que solo sabe proteger a tu hermano. Eres peor que un animal!
Con cada palabra, la cara de Xio Yan se volvía más roja.
—¡Maldita sea, las mujeres con grandes pechos son tontas!
—Xio Yan, ¡calla! —gritó Xio Yan.
Xio Yan se enfureció y maldijo. Se movió hacia atrás para esquivar el golpe que la chica lanzaba.
—¡Voy a enseñarte una lección hoy!
El cuerpo de Xio Yan se movía con agilidad, pero sus ojos estaban alertas. Buscando la debilidad del ataque, Xio Yan bloqueó un patada y sintió dolor en el brazo.
Xio Yan miró a la mujer que avanzaba con fuerza. La expresión de Xio Yan cambió repentinamente mientras se movía para esquivar, pareciendo como si una oveja blanda se convirtiera en un lobo rabioso.
Con dos manos extendidas, atrajo el cuerpo inestable de Xio Yan hacia delante con una fuerza que casi la tiró al suelo.
Xio Yan, mientras caía, concentró su Qi en sus pies y trató de agarrar el suelo. Sin embargo, un repentinamente la presión se desvaneció, sustituida por una poderosa resistencia…
—¡Pum! —El cuerpo de Xio Yan cayó al suelo.
Xio Yan la empujó con fuerza, dejándola sentada en el suelo. La sorpresa y la confusión se dibujaron en el rostro de Xio Yan, quien se agachó sobre ella, como un león que ataca.
"¡Voy a violarte hoy!" —Xio Yan rugió mientras sujetaba con fuerza los muñecos de Xio Yan.
Pagina 2 / 2 1 2