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Capítulo 486: Cierre de Merencia (2/2)

Insertando la pizarra en su posición, las luces se encendieron y el número volvió a ser ciento.
"Es cierto, cada nivel inferior requiere un día más de fuego", reflexionó Xiao Yan mientras veía cómo el número había disminuido.
El Tumulto de Fuego del Cielo, ¡era una voraz gigante!
Sacando dos vialillos de su bolsa interna, Xiao Yan se quitó la túnica negra y reveló su cuerpo magro pero lleno de fuerza oculta. Tomó un frasco de jade con un compuesto rojo y, tomando una hoja de jade, lo usó para extrar una masa roja.
"¿Será que este Pocion de Vitalidad Verde del Fénix me picará mucho? ¡Vamos a probarlo!", murmuró Xiao Yan mientras se aplicaba el compuesto en su pecho desnudo.
Con la aplicación, Xiao Yan se estremeció entero. Podía sentir claramente cómo su percepción de los poderes caloríferos de la sala de práctica aumentaba. Cerrando los ojos y sin usar su percepción sobrenatural, vio que el color rojizo flotaba en las paredes.
"¡Por supuesto que funciona!", exclamó Xiao Yan aliviado, pero antes que la alegría pudiera llenar sus facciones, Xiao Yan cerró los ojos con fuerza, sudando frío.
"Eso... ¿Será que esto es el lado negativo del Pocion de Vitalidad Verde del Fénix? ¡Realmente es picante y molesto!" murmuraba Xiao Yan mientras se trataba de mantener la concentración en su práctica.
Tomó un vialillo más, extrayendo una píldora verde. Con el puente de sus labios, lanzó la píldora hacia su boca, cerrando rápidamente los ojos.
Inmediatamente, la pílula se transformó en energía pura que fluyó por su garganta hasta llenar su cuerpo de poderes combativos. Como un toro salvaje que acababa de tomar un estimulante, el Qi en sus venas comenzó a moverse frenéticamente.
Consciente del movimiento anormal en su interior, Xiao Yan formó los símbolos mágicos de la práctica y entró en una concentración profunda.
Con Xiao Yan en estado de práctica, la sala de entrenamiento se llenó de vibraciones mientras las energías flamaeñas coalescían alrededor de él, convirtiéndose en una lluvia constante que caía sobre su cuerpo desnudo.
La energía parecía absorberse sin esfuerzo en Xiao Yan, incluso creando un halo rojizo que lo envolvía por completo. Las vibraciones se propagaron rápidamente, centrándose en la figura de Xiao Yan sentado en el bloque negro.
Xiao Yan absorbía la energía como si fuera una especie de agujero negro, tragando todo el potencial flamaeño que llenaba el recinto de práctica.
La escena era tan impresionante que cualquier espectador habría quedado atónito al verlo.
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