inundándola con una luz dorada antes de desaparecer por completo. Alrededor del lago central, jóvenes y ancianos se sentaban en bancos disfrutando del último rayo de luz del día mientras niños jugaban alegremente alrededor. Ye Ziwen se detuvo frente al lago, mirando el reflejo del cielo en la superficie del agua. Suspiró profundamente y decidió que era hora de regresar a casa para seguir revisando sus notas y preparándose para el día siguiente. Con un paso firme, dio media vuelta
y emprendió el camino de regreso a través del parque. La noche se adueñaba lentamente de la ciudad, iluminada por las luces de los edificios que comenzaban a encenderse. Y en medio de todo ese movimiento constante, Ye Ziwen parecía estar buscando un equilibrio entre su pasado y su futuro. Al llegar a su casa, encendió una vela y se sentó frente al escritorio con su libro de notas extendido ante él. Las luces tenues iluminaban sus facciones mientras leía
detenidamente cada página, anotando mentalmente los puntos clave para el día siguiente. Esa noche, mientras la vela se consumía lentamente y las sombras bailaban en las paredes, Ye Ziwen planeaba su próximo paso. Mañana sería un día decisivo y no permitiría que nada lo impidiera de alcanzar sus metas.!Parecía que la Secta Nubecillos había puesto toda su fuerza en eliminar a la Familia Mitre.Sois el Gran Rey del Doju y dos Grandes Reyes del Doju, ¡qué impresionante!Unas murmuraciones de asombro
llenaron la ciudad. La influencia de la Secta Nubecillos era realmente formidable;hoy, incluso con la presencia poderosa de Xiao Yan, sería difícil obtener ventaja.—¡Tú y tus fuerzas en número!¡Realmente eres un perro que no cambia de su naturaleza... — Xiao Yan miró las nueve figuras suspendidas en el cielo y se echó a reír. —Xiao Yan, cuidado, esto es serio — Hé Bo Dong corrió junto a él, con expresión seria.Xiao Yan asintió con una sonrisa y levantó la mirada
hacia el Cuatro Supervisores. Dijo:—Los errores del pasado, ¿crees que los haría de nuevo sin preparación?Con esas palabras, Xiao Yan palmoteó su mano, causando un estruendo resonante que se extendió desde el cielo.Las expresiones de Hé Bo Dong y sus compañeros cambiaron al ver esto. De repente, sonidos de viento crujiente provenientes del fondo llenaron el aire.El viento crujiente hizo que todos los ojos en la ciudad se movieran rápidamente hacia las figuras que se acercaban desde fuera de la
ciudad, veinte figuras brillantes con alas de energía apareciendo detrás de ellas.—¡Ahora nos vengaremos de su propia medicina!La risa jocosa de Xiao Yan hizo que el rostro de Hé Bo Dong y sus compañeros se volviera pálido.