en una postura con las piernas cruzadas, resistiendo la vibración extraña en su cuerpo. Con un dedo, lanzó una docena de esferas rojas frente a él y rápidamente cerró los ojos para cultivar.Una vez que formaron las marcas, el espacio se agitó violentamente. Energías ardientes emergieron alrededor del cuerpo de Vio Yan, como serpientes rojas que rodeaban su cuerpo hasta entrar en él.El lodo era rico en energía ignífuga, lo que facilitaba su ascenso. No había riesgo de agotamiento de
la energía, y sus bolsas aún tenían suficientes esferas para asegurar una transición sin problemas...Con cada pico de energía, el rostro de Vio Yan se volvía más rojo, saliendo vapor de su frente, mientras las venas sobresalían. Parecía un ser peligroso.La energía entraba rápidamente en su cuerpo, provocando cambios intensos. Cada ascenso parecía expandir su sistema energético, como un pequeño lago desde un charco. Sus órganos internos se fortalecían con cada nivel, volviendo más poderosos y eficientes...Con el avance del
ascenso de Vio Yan, la vibración en la cueva se intensificó. Al final, la cueva parecía cubierta por una densa capa roja mientras Vio Yan devoraba las energías con apetito...Este continuo engorgimiento duró casi dos días. La energía roja empezó a disiparse y el cuerpo de Vio Yan se hizo visible nuevamente.El ascenso de Vio Yan duró aproximadamente tres días antes de terminar.Cuando la última gota de energía entró en él, la cueva volvió al silencio. La intensidad de su
aura se contuvo y no salió del cuerpo...El joven, desnudo de arriba abajo, sentado sobre una roca con los ojos cerrados. Respiraba tranquilamente como un monje meditando. Si uno no notara la presencia oculta, podría pensar que había tenido un ataque de locura durante el ascenso.Pasaron unos veinte minutos antes de que Vio Yan abriera los ojos y respire profundamente. Sus ojos parecían más brillantes, pero no mostraban otros cambios evidentes. Para aquellos familiarizados con él, se notaba que su
aura era más larga e intensa.Con un gesto, Vio Yan guardó las esferas de fuego inutilizadas en su bolsa. Con una sonrisa satisfecha, examinó el chakra robusto en su interior. Había ascendido al sexto nivel de Dòuhuáng y sentía que sus habilidades habían mejorado considerablemente.“¡Qué maravilloso es ascender!” Vio Yan abrió los brazos, satisfecho. Sus articulaciones parecían estar en su punto más perfecto, como si un ligero movimiento causara una explosión de fuerza dentro de él. Su progreso constante durante
dos meses era impresionante.Con una mano a la vez, Vio Yan golpeó el muro con toda su fuerza. El estruendo resonó en las paredes rompiéndolas y dejando un agujero profundo de más de diez metros. Los escombros volaban alrededor, indicando que controlaba su fuerza mejor que antes.El camino hacia la Torre del Fuego Celestial parecía estar cerca. Vio Yan se dio cuenta de un sonido de viento en el camino y levantó la cabeza para ver una figura acercándose...