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Capítulo 902: Sellado (1/2)

Capítulo 902: Inicio de la Sello
La pequeña médica divina, con un rostro sonrojado, se encogía en las finas sábanas. Sus ojos brillaban intensamente mientras miraba a Xio Yan.
Xio Yan sintió cierta incomodidad al ser así observado y respondió: "Sí, necesitas una técnica de sellado..."
El sonrojo en el rostro de la pequeña médica divina disminuyó ligeramente. Con los dientes apretados, se inclinó elegantemente y desabotonó su vestimenta con mano temblorosa.
Las finas manos pasaron sobre la tela, que cayó suavemente al borde de las sábanas, revelando un cuerpo como una porcelana blanca. Xio Yan sintió una leve intensificación de su respiración en ese momento; si pudiera mantenerse calmado en este entorno, probablemente no sería un hombre.
Mordiéndose los labios con fuerza, Xio Yan se obligó a desviar la mirada y tomó aire profundamente. "Tezca..."
La reacción de la pequeña médica divina disminuyó cuando escuchó estas palabras, y lentamente se tumbó en la cama. Cerró los ojos con suavidad.
Xio Yan alargó una mano y exhaló profundamente varias veces para calmar su nerviosismo. Luego extendió un dedo, sobre el cual apareció una ligera llama verde.
"Será un poco doloroso, pero aguanta un momento."
Xio Yan susurró y dejó que su dedo flotara en el aire durante algunos momentos antes de caer bruscamente al cuello de la pequeña médica divina, justo por encima de sus pechos. En cuanto el dedo tocó, una neblina blanca comenzó a emanar de la piel lisa y tersa de ella, con un hilo gris oscuro emergiendo.
La neblina se elevó lentamente mientras salían pequeños gemidos ahogados del pequeño rostro de la pequeña médica divina. Su ceño fruncido daba una expresión encantadora.
Donde cayó el dedo apareció un punto verde claro, y Xio Yan aguantó la sensación placentera que los dedos le transmitían mientras dibujaba la trayectoria de la "Llama del Cielo".
Con cada movimiento, se formaban líneas de neblina blanca en su cuerpo. A medida que las líneas verdes emergían, el cuerpo de la pequeña médica divina comenzó a acostumbrarse al ardor. Pronto, una sensación extraña surgió desde lo más profundo de ella, dándole un gran confort pero también le causaba apremiar para no gemir.
Xio Yan concentró su mente y siguió con la técnica de sellado, dejando que el dedo dibujara las líneas en el cuerpo de la pequeña médica divina. A medida que los verde se extendían, el olor a veneno emergía de su cuerpo. A pesar de esta amenaza, Xio Yan tenía el Hada de Roca protectora, así que la neblina venenosa era vaporizada por la temperatura alta.
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