La naturaleza fría de la Hierba del Sangre Dragón la hacía morir al tocar el fuego. Para extraer el líquido medicinal de su interior, era necesario que otras hierbas neutralizaran esa fría energía. Las varias hierbas anteriormente suministradas a la olla alquímica eran precisamente los ingredientes para neutralizar esa fría energía...
La preparación simultánea de tantas hierbas requería una fuerza psíquica considerable, pero Vio Yan tenía esta cualidad y fuerza.
Las varias hierbas que se arriesgaron a las llamas en la olla alquímica se secaron rápidamente. Sus cuerpos se desintegraron en polvo, dejando caer gotas de líquido puro. Luego, bajo el control preciso de la fuerza psíquica de Vio Yan, estas gotas se fusionaron y cayeron sobre la Hierba del Sangre Dragón cada vez más seca...
Con la caída de estos líquidos, la roja hierba comenzó a perder su color. Poco a poco, las finas capas rojas comenzaron a desprenderse, y en unos cuantos minutos, la hierba había perdido toda su palidez.
Para el Vio Yan, la hierba palidamente seca no mereció mucho de su atención. La verdadera esencia de la Hierba del Sangre Dragón estaba en las finas capas rojas que habían caído. Estas eran lo necesario para preparar el Dan Materiales para la Fusión Celestial.
Una gota de líquido blanco y tenue se derramó sobre esas finas capas rojas. Inmediatamente, bajo esa temperatura constante, las capas comenzaron a derretirse. Después de unos minutos, una bola de color rojo oscuro, del tamaño de un puño, apareció en la olla alquímica.
Al ver que el primer paso había sido exitoso, Vio Yan suspiró aliviado. Extendió su mano para envolver las llamas, y estas comenzaron a disiparse lentamente, reduciendo el volumen del líquido rojo y haciendo que su color se volviera más intenso.
Justo cuando Vio Yan estaba a punto de aliviar su mente, una potente onda de energía brotó desde la gota roja. La onda golpeó con fuerza en las paredes de la olla alquímica, y el sonido claro y agudo se propagó rápidamente por todo el patio interno.
La gruesa olla alquímica comenzó a temblar violentamente. Si no fuera por su robustez, seguramente habría estallado bajo este impacto.
Vio Yan observaba atentamente la gota roja que se movía rápidamente en la olla alquímica. De repente, sus dedos tocaron y un fuego verde surgió de su pupila oscura. En ese instante, Vio Yan vio una lucha intensa entre la energía del líquido rojo.
"Entonces esto es..."
Con un susurro bajo sus labios, Vio Yan comenzó a concentrarse aún más en el proceso de creación.