Esta formación del dan parecía haber beneficiado enormemente a Vio Yan.
Al sentir su energía saliendo de su cuerpo, Vio Yan frunció el ceño pensativamente. Obviamente, no esperaba este cambio drástico en sus habilidades. Durante estos días, había estado en un estado mágico que parecía amplificar su poder espiritual al máximo.
La forma primitiva del dan era aproximadamente el tamaño de una nuez dragonia y tenía un color vino oscuro con una superficie irregular y poco estética. Sin embargo, Vio Yan podía percibir la fuerza pura y potente en ella. Esa energía era capaz de mejorar los talentos naturales de alguien.
El talento natural se daba a uno desde el nacimiento y su mejora era extremadamente difícil. Sin embargo, este dan venenoso de fusión divina podría hacerlo, lo que lo hacía digno de su nombre de séptimo grado...
La formación del dan ya estaba completa. La siguiente etapa sería la incubación final. Con el apoyo del "estadío del espíritu del dan" aportado por Ziyuan, este paso no tenía riesgos. Todas las propiedades farmacológicas se habían fusionado perfectamente en esa forma primitiva.
Como buen farmacólogo, Vio Yan no quiso omitir el último paso. Concentró su fuerza para comprimir el dan y las llamas verdes que rodeaban la olla se hicieron más débiles. A continuación, emitieron una tenue calidez que penetró lentamente en la forma primitiva del dan. El dan desprendió un aroma agradable que excitaba los sentidos.
El último paso de incubación no duró mucho, solo unos diez horas. La forma irregular del dan se transformó completamente en un dardo venenoso del tamaño de un dedo. Las marcas superficiales se habían borrado y dos colores: rojo y vino oscuro cubrían su superficie redonda, atractiva para la vista. En ese momento, hasta el más ignorante de los campesinos sabía que este dan era especial.
Los colores vino y rojo dibujados en la superficie parecían un yin yang. Aparecía con una apariencia inteligente, increíblemente misteriosa. Alrededor del dan se percibía un suave aroma que revitalizaba los sentidos.