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Capítulo 1031: Forcefully Arresting the Rampant Tide (3/3)

Esta situación difícil era la primera vez que Xiao Yan experimentaba como preparador de medicinas; incluso en su último intento en el internado, no había sido tan desafiante. Pero ahora no era el momento para pensar en eso...
La fuerza sobrenatural de Xiao Yan incesantemente invadía los líquidos y capturaba las sutiles variaciones, luego controlaba cuidadosamente la presión y el tiempo con esa información.
Fuera del escenario, todo estaba quieto. Jiang Zhen miró a Xiao Yan que temblaba, su corazón subió hasta su garganta; especialmente cuando vio que su rostro se volvía pálido, Jiang Zhen sintió su propio corazón acelerarse.
Felizmente, el temblor de Xiao Yan no duró mucho y pronto se estabilizó. Justo en ese momento, Jiang Zhen notó la aparición repentina de una llama verde en el caldero. Su mirada siguió y vio los líquidos verdes y rojos que lentamente se transformaban... Apenas había signos de solidificación...
Esta escena era familiar para Jiang Zhen; sabía que esto era un signo de la formación del medicamento. En ese instante, su corazón aceleró con un sentimiento de emoción. Nunca imaginó que Xiao Yan pudiera lograrlo solo...
Todos estos fueron sencillos a ojos de Jiang Zhen, pero Xiao Yan había pagado un gran costo. Si no fuera por su fuerza sobrenatural mucho más avanzada, seguramente no habría podido completar esta tarea tan difícil y la debilidad en su espíritu también comenzaba a aparecer...
Con una respiración profunda, Xiao Yan forzó a su espíritu a mantenerse fuerte y controló cuidadosamente el tiempo y la presión...
Bajo la constante radiación de la llama verde y la adecuada presión sobrenatural, los líquidos verdes y rojos finalmente se solidificaron...
El silencio del recinto duró un día entero. Durante este tiempo, parecía una tumba sin sonido alguno. Pero nadie abandonó; todos miraban el escenario, esperando ansiosos que el joven más joven pudiera completar ese último paso.
Un rayo de luz matutina se filtró en la oscuridad del valle...
Al mismo tiempo que esa luz aparecía, las energías sobrenaturales en el vasto Valle de la Llama se movieron repentinamente.
En el escenario, Jiang Zhen se levantó con una mirada radiante; su ojo vio el caldero y un aroma a medicina flotaba del interior.
¡Rrrraro!
Cuando Jiang Zhen abrió los ojos, una nube negra apareció en el cielo. Dentro de ella, relámpagos rugían y serpientes de plata zumbaban con un ruido espeluznante.
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