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Capítulo 1125: Aprender sin permiso (2/2)

"¡Pum!"
La combinación entre los sellos hizo estallar una vibración invisible en el aire y la superficie del suelo del patio se rompió, creando un agujero profundo...
Cao Ying sonrió mientras observaba a Xiao Yan. Ella era orgullosa e insistente. Si bien no le gustaba estar solo, disfrutaba enfrentar desafíos. Xiao Yang había sido uno de estos desafíos y eso la emocionaba mucho.
Respiró profundamente, extendiendo su mano para formar dos sellos. Luego, los movió rápidamente como si estuvieran luchando entre sí. Sellos de fuerza del espíritu comenzaron a rodear sus manos mientras creaban una presión mística en el gran salón.
Enfrentado al sello, Xiao Yan sintió dos llamas verdes emergiendo de su ojo oscuro. Cao Ying había ralentizado su sello, dándole un instante valioso para comprender y aprender de sus sellos.
Xiao Yan había alcanzado un alto nivel en el control del espíritu. Los sellos eran una forma de maximizar la fuerza con el menor gasto de esencia. Anteriormente, nadie le había explicado eso, pero hoy, a través de Cao Ying, Xiao Yan comprendió sus sellos.
El tesoro que Xiao Yan buscaba estaba allí, y solo necesitaba la llave para abrirlo...
"¡Pum!"
Los dos sellos se solidificaron en una posición extraña. El sello en la mano izquierda de Cao Ying se movió con fuerza hacia adelante.
El sello parecía un rugido tigre a través del espacio, golpeando a Xiao Yan. A pesar de que era invisible, la presión subía y bajaba como una ola en el aire.
Xiao Yan se desplazó hacia atrás, formando su propio sello para contragolpear. La fuerza del espíritu lo empujó hasta un agujero profundo...
"¡Grrr!"
Xiao Yan gritó mientras sus manos golpeaban el suelo, abriendo un agujero profundo y luego se estabilizó. La línea roja apenas quedaba a tres metros de él.
La lucha continuaba, pero Xiao Yan sentía más determinación en cada golpe que Cao Ying. Él sonrió con determinación: "¡Otra vez!"
Las manos de Cao Ying formaron un sello más poderoso y rugoso, lanzándolo con tal fuerza que parecía un huracán.
Con el sello del espíritu, Xiao Yan movió sus manos para contragolpear. La presencia de los sellos permitió a la energía de los espíritus de Xiao Yan comenzar a converger rápidamente en su cuerpo.
El cambio fue inmediato: mientras Cao Ying ralentizaba y aumentaba la fuerza, Xiao Yan estaba aprendiendo a usar sus sellos con más eficacia. La lucha era ardua, pero el aprendizaje valía la pena.
La lucha continuó hasta que la línea roja se acercaba peligrosamente. Cao Ying sonrió con orgullo mientras Xiao Yan respondía a cada golpe con una habilidad creciente. Ambos parecían disfrutar de la batalla, ya que cada uno estaba aprendiendo del otro.
Finalmente, ambos quedaron exhaustos pero satisfechos. Habían intercambiado conocimientos y habilidades valiosas en esa lucha.
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