Al escuchar las palabras de Zhenkongzi, innumerables miradas se volvieron al estrado. Luego, un rugido ensordecedor se elevó en el aire.
Era una maravilla que había visto con sus propios ojos: el poder individual de Xiao Yan había salvado la situación en el último momento!
Este espíritu lo llenó de emoción y su sangre hervía. Desde la plataforma, Xiao Yan observaba abajo, no pudo evitar sonreír, luego miró hacia el cielo y susurró: "Maestro, el discípulo no ha decepcionado a Su Maestros..."
Los demás, como Cao Ying, también mostraron envidias al ver a Xiao Yan bajo la atención de todos. Ese Xiao Yan era indudablemente el protagonista más resplandeciente.
Campeón del Dan... Este título representaba no solo una trayectoria, sino un pico de fuerza. Cada campeón pasó a ser uno de los topos del mundo. Esto dejaba claro que ese joven esquelético tenía un potencial asombroso.
Song Qing miraba a Xiao Yan con una mezcla de envidia y frustración. En su rostro, había más desesperación que envidia. Las actuaciones de Xiao Yan le habían provocado un sentimiento de derrota. No se sentía como si pudiera igualarle en el futuro.
—¡Maldito!
La ira más grande provenía del viejo misterioso Mu Guo, quien había perdido una victoria a manos de Xiao Yan y ahora era ridiculizado. Esto le hizo saltar de furia.
Aunque sentía rabia, no quedaba nada que pudiera hacer. Solo podía ver el honor del campeón asentado en la cabeza de Xiao Yan.
—¡Joven, no te pongas tan feliz! Prometo que te castigaré yo mismo!
Con un tono ronco y agitado por la ira, las palabras del viejo misterioso Mu Guo se colaron en el oído de Xiao Yan.
Escuchando esto, Xiao Yan sonrió con amargura. Miró al Mu Gai celestial a su lado, llenándose de fríos sentimientos. Sabía que este antiguo método de refinar el espíritu sería crucial para él.
Con una mano, atrapó la luz que se le lanzaba y luego miró hacia Zhenkongzi, quien le presentó respetuosamente.
Al ver la satisfacción en su rostro, Zhenkongzi sonrió. A medida que el rugido del cielo empezaba a disiparse, dijo: "El campeón ya ha sido determinado. Dos días después, cuando se abra el sector estelar, los diez primeros tendrán la oportunidad de capturar las tres mil llamas eternas!"
Las palabras de Zhenkongzi sacudieron a Xiao Yan, quien mostró una expresión de entusiasmo incontrolable. Todo el esfuerzo que había hecho hasta ahora se dirigía hacia estas tres mil llamas eternas.
Al igual que Xiao Yan, la excitación se extendió entre todos. Incluso el viejo misterioso Mu Guo mostró un brillo intenso en sus ojos, sabiendo bien cuánta atracción tenían para ellos las tres mil llamas eternas.
Cuando vieron este cambio de expresión en los demás, Zhenkongzi supo que la gran cumbre del dan estaba a punto de concluir. Sin embargo, el conflicto no había terminado; ahora se trataba de las tres mil llamas eternas!
¿Quién finalmente obtendría estas maravillosas llamas?
Todos estaban llenos de expectativa e interés...