"¿Esto es...?"
Xiao Yan frunció el ceño, y recordó que la última técnica de Ye Chen fue una técnica de asesinato de nivel supremo. Este pergamino, debía ser este.
Con la mano, Xiao Yan abrió el pergamino. Varias escrituras, simples pero llenas de una aura de asesinato, aparecieron ante sus ojos.
"Manos de Demonio de la Secta del Cielo."
Xiao Yan murmuró las palabras, y su mente se iluminó. Esta era, de hecho, la técnica de asesinato final de Ye Chen.
Durante la batalla anterior, Xiao Yan había experimentado el poder de las "Manos de Demonio de la Secta del Cielo". Era realmente aterrador. Pero, afortunadamente, Ye Chen no había logrado dominar completamente esta técnica. La aura de asesinato, tal vez, se había debilitado debido a la inmensa cantidad de sangre y qi en su cuerpo.
Las "Manos de Demonio de la Secta del Cielo" requería un asesinato implacable. Este asesinato, no podía ser solo una fuerza bruta, sino también un poder mental.
"Este tipo de técnica, es digna de ser incluida en las técnicas supremas de la Secta del Cielo. Debe ser más poderoso que lo que Ye Chen ha demostrado. Quizás, él no ha logrado comprender el verdadero poder de esta técnica..."
Xiao Yan estudió el pergamino cuidadosamente. Una vez que terminó, respiró hondo y dijo: "De hecho, es muy poderoso."
Según el análisis de Xiao Yan, si pudiera dominar por completo las "Manos de Demonio de la Secta del Cielo", su poder podría superar incluso el nivel del Dominio del Emperador. Esta técnica, era realmente una joya.
Xiao Yan agarró el pergamino y lo miró atentamente. Su rostro estaba lleno de emoción. Él había encontrado un tesoro. Si podía dominar esta técnica, su fuerza aumentaría significativamente. Esto le ayudaría en sus futuras batallas.
Además, en poco tiempo, él debería ayudar a Lao Medician a obtener las píldoras. Ahora, con las "Manos de Demonio de la Secta del Cielo" en su poder, su seguridad también aumentaría.
"Espero que los dos puedan llegar pronto."
Xiao Yan pensó así, y sintió una gran alegría.
Mientras Xiao Yan estaba pensando, una ráfaga de energía se estrelló contra la puerta de su habitación.
"¡Xiao Yan, abre la puerta!"
Xiao Yan sonrió y abrió la puerta. La puerta fue golpeada por dos hombres. Uno era un hombre alto y delgado, con una expresión seria. El otro era un hombre corpulento, con una mirada amable.
"¿¿¡Grandisimo, Grande!¿¿"
Cuando Xiao Yan vio a los dos hombres, no pudo evitar sonreír.
"¡Grandisimo, Grande! ¡No te conozco!"
"¡Soy Xiao Yan! ¡¿¡Por favor, entra!¿¿"
Xiao Yan sonrió y abrió la puerta para que los dos hombres entraran.