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Capítulo 1234: El sello desaparece (2/2)

—¡Vaya, subestimé a este muchacho! Ahora que Xue Xing y él tienen un rencor mutuo, ¡es como si nos hubieran ayudado al cielo!
El anciano de la túnica negra frunció el ceño y gruñó.
Xioan observaba la presencia del viejo perdedor con una sonrisa.
—¡Viejo perdedor, también te cortaré el otro brazo! —gritó Xue Xing, lanzándose hacia él.
La fuerza de los dos luchadores Astral Cinco estrellas se hizo evidente al crear un círculo vacío alrededor del templo.
—¡Xue Xing! ¿Aún vives? —preguntó Xioan con una sonrisa, ignorando la mirada asesina de su oponente.
—¡Esta criatura no me matará primero! —gruñó Xue Xing.
El viejo perdedor se enfrentaba a este joven y sentía que era un reto. Pero sabía que si quería terminar con él, necesitaría usar todas sus habilidades.
—¡Fuego de la Destrucción! —gimió el viejo, arrojando chispas de fuego hacia Xioan.
El calor se elevó y el anciano cayó al suelo. Los poderes del Fuego de la Destrucción lo habían mantenido en un estado mental confundido, pero al ver los chispas de fuego, supo que era una mala señal.
—Esta criatura... tiene muchos aliados poderosos. Es mejor actuar con cuidado y evitar agotar nuestras fuerzas. Si causamos demasiada destrucción, no podremos competir por el tesoro —dijo Xue Xing con ira suprimida.
Alzando su brazo, Xioan se preparó para la pelea.
—¡De acuerdo! ¡Cualquiera que sea mi enemigo, lucharé sin piedad!
Los ojos del viejo perdedor se llenaron de ira y volvió a esconderse.
Xioan se dio cuenta de los ojos fijos en él y sonrió. Con su poder Astral Cinco estrellas, ya no sentía miedo hacia el viejo perdedor.
—¡Te derrotaré cuando esta misión termine! —gruñó Xue Xing.
Xioan sonrió con satisfacción. Si bien ahora era más fuerte, aún podría enfrentarse a él sin problemas. Además, con su Fuego de la Destrucción Astral Cinco estrellas, podía ser seguro de derrotar al viejo perdedor.
—¡Está bien! ¡Espero tu pelea! —Zǐ Yán asintió con satisfacción mientras miraba a Xioan.
Qing Ling asintió nerviosamente y aseguró: —No me importa, lucharé sin piedad contra cualquier enemigo de Xioan.
Ambos se sonrieron entre sí. El resto observaba la situación, conscientes de que los tesoros podrían causar guerras internas dentro del templo.
—¡Las técnicas de combate saldrán pronto! —gritó Xioan, observando las luces en el centro del templo.
Las luces se apagaron y una ráfaga de chispas azules emergieron. Los pergaminos al interior comenzaban a emitir luz intensa y salían volando hacia el exterior.
El templo entero estalló en actividad mientras los pergaminos salían volando en llamas.
Los escultores de piedra que se habían quedado dormidos durante siglos también despertaron, llena de ira y dispuestos a matar a cualquiera que se interpusiera en su camino.
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