—¡Rugido! —Xio Chen emitió otro rugido, sus facciones mostraban un rudo esfuerzo. Gritó: —El Fuego Púdor de la Lirio me controla!
Esta situación sorprendió a Xio Yan; aunque Xio Chen era un sirviente del Fuego Púdor de la Lirio, su fuerza sobresaliente le permitía resistir el control. Si podían encontrar una manera de liberarlo, sería muy útil. Ahora, lo que más necesitaba era un poderoso portador de batallas como él.
No obstante, la idea fue fácilmente concebida pero difícil de ejecutar; Xio Yan había sentido en su propio cuerpo el horror del Fuego Púdor de la Lirio, así que deshacerse de este control sería muy complicado. En ese momento, un sutil grupo luminoso en su mente envió una onda.
—¿Qué es esto? —Xio Yan se sorprendió al recibir esta señal, y luego examinó. Una expresión de alegría apareció en su rostro; tocó la frente de Xio Chen y liberó una oleada de poder del Alma, formando un conjuro invisible en su frente. Con el surgimiento del conjuro, las luchas en el rostro de Xio Chen se disiparon.
—Solo puedo aislar temporalmente el control del Fuego Púdor de la Lirio; para eliminarlo completamente, primero debemos resolver al Fuego Púdor de la Lirio —Xio Yan dijo con un suspiro al ver a Xio Chen normalizado.
—¡Zuuuu! —Las rocas suspendidas en el aire comenzaron a emerger, y personas emergieron, jadeando. Ellos sobrevolaban el cielo, luchando por recuperar el aliento; sus caras estaban llenas de miedo.
—Parece que romper el jardín de sueños causó una reacción en cadena que liberó a estos individuos —dijo Lao.
—Bien que salgan. No podemos controlar el Fuego Púdor de la Lirio solo con nosotros... —Xio Yan sonrió, mirando hacia las aguas de lava donde un gigante columna de lava comenzó a asomar. Este se elevó del jardín de lava hasta alcanzar el nivel de altura de los individuos y luego se detuvo, revelando al hombre en túnica blanca que apareció ante todos.
Mirando esa figura real, la expresión de Xio Yan y los demás se volvió completamente grave. Ahora, esto era el verdadero Fuego Púdor de la Lirio...