La temperatura entre ellos aumentó rápidamente; las mejillas de Su Lan se ruborizaron y cuando se separaron, ella respiró agitadamente apoyada sobre el pecho de Lu Feng. Él le preguntó: "¿Aún estás sorprendida?"
Su Lan golpeó su pecho dos veces con la mano; en esa situación no había tiempo para sorprenderse.
"Vamos, mi estúpida mujer," dijo Lu Feng, tomando su mano y sonriendo. Su Lan le devolvió una sonrisa y apretó su gran mano.
Durante el camino a la capital, Lu Feng parecía enojado y no decía nada. Interrumpió para poner música en el radio para aliviar la tensión del silencio.
Cuando llegaron a la autopista hacia la capital, era casi las cuatro de la tarde. Su Lan vio las calles concurridas y preguntó: "¿A dónde vamos?"
Lu Feng le respondió con una mirada fría antes de apretar su mano: "Verás más tarde."
Este había sido el hogar que él mismo diseñó para ellos, pero se sentía como si pudiera verlo por primera vez. Al enterarse de que Su Lan iba a la capital, llamó a Mo Shaoqian y preguntó sobre el estado de su hogar; el tipo no lo había olvidado, solo necesitaba limpiar algunas cosas.
Este hogar debería haber sido suyo, pero después del desastre de la cena de compromiso, todo se olvidó. Fue gracias a Mo Shaoqian que incluso recordaba eso.
Su Lan vio que Lu Feng no respondía, pero parecía contento. Decidió esperar hasta llegar al lugar que él quería llevarla.
Después de un tiempo, el vehículo paró en una intersección con semáforos. Había poca gente por la tarde de miércoles y el camino se volvió a calmar.
Su Lan apoyó su cabeza mientras miraba los edificios altos y los grandes carteles publicitarios en las calles. De repente, un Lexus negro se detuvo junto al Hummer negro.
El parabrisas del Lexus se bajó y Su Lan vio al hombre y a la mujer de largo cabello sentados en el asiento del copiloto con sonrisas tiernas.
El vehículo arrancó y se alejó. Su Lan notó un brillo iracundo en su rostro. Lu Feng notó su expresión y preguntó: "¿Viste algo?"
[Nota al pie de la página]
¿Qué vio Su Lan? ¿Quién estaba en el Lexus?
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¡Gritemos juntos! ¡Vamos!