Capítulo 26: Ella no quiere ser un reemplazoLa resurrección ya había terminado en el cuarto de hospital, y el médico agitó la cabeza con una expresión arrepentida hacia Chen Susuyan, indicando que habían hecho todo lo posible.Mientras Mónica sentía una mareada terrible, la sensación de giro vertiginoso en su cara era como si algo se estuviera desprendiendo de ella. Mónica luchó por agarrarlo, pero solo pudo verlo alejarse lentamente.—¡Papá!Mónica se arrojó hacia el cama sin vida de Chen Jianguo y
las lágrimas le brotaron como un río roto que no podía detener. Papá era la persona más cercana a ella en este mundo, ¿cómo enfrentaría el futuro sin él?Desde pequeña hasta ahora, Mónica siempre estuvo rodeada de su padre, y cada vez que sentía algún dolor o tristeza, regresar al lado de su padre le daba felicidad y alivio. Su padre siempre estaba ahí para protegerla de todo, como un árbol fuerte que la cubría de la lluvia y el
viento.Ahora este árbol se había caído sin previo aviso, dejándola sin rumbo, sin papá, no quedaba nada.El dolor punzante en su corazón se extendió por todo su cuerpo. Sin darse cuenta, Mónica perdió la consciencia llorando.Después de la muerte de Chen Jianguo, Mónica permaneció con fiebre alta y Xie Ye dejó todas sus citas y asuntos para cuidarla en casa. Respecto a la repentina partida de Chen Jianguo, Xie Ye había preguntado al doctor con firmeza. El hospital no sabía
nada. La condición de Chen Jianguo parecía mejorar hasta que, en pleno mediodía, se empeoró de manera inesperada y el hospital estaba atónito.En la habitación, Mónica dormía como un gatito débil. Su mejilla estaba roja debido a la fiebre y sus labios apretados mostraban preocupación constante mientras murmuraba entre sueños. Parecía que no dormía bien.Xie Ye suspiró y se sentó al lado de Mónica, tomó un paño húmedo y lo cubrió en su frente. Luego, con cuidado, tapó los hombros