Después de un rato dando rodeos, finalmente vio a Ye Xiwen en el centro del mapa. Este caminaba alrededor como si estuviera disfrutando un paseo. Lin Jingyan estaba a punto de lanzarle una piedra cuando se contuvo.
Conocía bien a Ye Xiwen; su confianza y presumido comportamiento eran todo acto para intimidarlo. Pero no, el chico era astuto. Lin Jingyan recordó sus años de lucha y se quitó esos pensamientos.
No ahora, eso mataría el ánimo!
Lin Jingyan mantuvo a Cold Dark Rain en una esquina, observando la movilidad de Ye Xiwen. Verificando su comportamiento, descubrió que este caminaba despreocupado, pero en realidad tenía todo bajo control, bloqueando todos los posibles puntos de ataque.
—¡Lin viejo, estás aquí? ¿Qué tiempo pasaste esperándome? —dijo Ye Xiwen.
—Llegué. Estoy observándote —respondió Lin Jingyan.
—¿De veras? ¿Necesito hacer unas poses deslumbrantes para ti? —preguntó Ye Xiwen.
—¡Claro! ¡Haz lo que quieras! —dijo Lin Jingyan.
Ye Xiwen asintió y la espada de mil maquinarias de Yu Mo se acortó, luego se extendió formando un rifle.
Lanzacohetes!
Yu Mo giró en círculo disparando horizontalmente, haciendo que el polvo salpicara en todas direcciones. Había completado un giro de 360 grados. Lin Jingyan no movió a Cold Dark Rain, demostrando una impresionante capacidad de análisis.
—¿Qué opinas? —preguntó Ye Xiwen.
—Buena puntería. —dijo Lin Jingyan.
—¡Te daré otro truco! —dijo Ye Xiwen.
Pum!
Un humo violeta cubrió a Yu Mo y desapareció en un instante.
—¡Este no es tan bonito! —exclamó Lin Jingyan, pero movió rápidamente la vista para ver si Ye Xiwen usaba el humo para acercarse silenciosamente.
¿Seguro que aún no me has localizado?
Lin Jingyan dudaba; su juicio se había vuelto menos firme. ¿Qué pretendía ese tipo?
Sin notar a Yu Mo, Lin Jingyan esperó pacientemente hasta que el humo desapareció.
—¡Veamos otro truco! —gritó Ye Xiwen mientras aparecía una luz blanca intensa.
—¡Mierda! —exclamó Lin Jingyan. La pantalla se volvió completamente brillante por la señal láser, un truco del alquimista de Yu Mo.
El flash había desactivado su visión temporalmente, pero Lin Jingyan no podía moverse; aún no sabía dónde estaba y eso lo mantenía a salvo. —¡Jaja, ya te sientes atemorizado! ¿Crees que pueda encontrarte? —preguntó Ye Xiwen en el canal de comunicaciones.
=================================================
Doscientas cuarenta capítulos más para la vida cotidiana! ¡Continuando con los chicos de chufa! ¿Podré llegar a mil votos al finalizar estos dos capítulos?